jueves, 13 de diciembre de 2012

Chocolate con limón.

Lágrimas de fuego cayendo sobre su pecho, 
una abrumadora niebla, que le hacía soñar despierto.
Gritaba en silencio. Gritaba su nombre. Gritaba de miedo.
Era invierno. Un invierno vibrante, chocante y a la vez ligero.
Se percibían a lo lejos sollozos de animal martirizado.
"¡Chocolate con limón!", gritó. Chocolate calcinado.
Recordó esa frase que bramaba por su cabeza...
Se acordó de ella. De ella y de su gran frase.
"Nada es tan dulce como el chocolate, ni tan agrio como el limón".
Se acordó. Por fin, sabía que había salida, que no todo era sombrío.
Nada es tan malo como se cree, ni tan bonito como irradia.

JK.♥

No hay palabra, no hay razón ni sentimiento,
nada que pueda compararse con tu fuego.
Sólo una sonrisa y se detiene el tiempo,
sólo con mirarte, ya sé lo que es elíseo.
Quizá no sepa amarte, no puedo negarlo,
pero sabes que es así y sin ti, sería mi fin.
No hay cordura, no hay pretexto ni excusa, 
nada que pueda compararse con tu locura.
Sólo un beso tuyo, y se me rompe el hielo,
sólo con acaricarte, ya sé lo que es el miedo.
Quizá no sea lo mejor, no puedo negarlo,
pero te puedo asegurar que eres a quien amo.